Abraham Patiño García.
FACTOR BARRA
El pasado 29 de marzo los medios nos inundaron con imágenes en donde se veía el saldo de un enfrentamiento entre dos barras nacionales, los protagonistas fueron la Rebel de los Pumas y los Libres y locos de los Tigres y en este acto lo que sobró fueron heridos, recuerdo perfectamente las imágenes que los diarios deportivos plasmaron en sus ediciones, rostros ensangrentados y jóvenes con piedras en su mayoría, pero la que mas me intrigó fue la de una mujer hincada llorando y en su regazo el cuerpo de un miembro de la Rebel con la cara hinchada de los golpes y llena de sangre. Y fue esta imagen la que me hizo preguntarme muchas cosas, como: ¿Esto es realmente el ambiente barrista? ¿Es esta cara la verdad sobre las barras? ¿La violencia en el fútbol se ha vuelto normal? Entonces fue que investigue un poco acerca de las barras y el porque de su comportamiento.
LAS BARRAS
El tema de las barras dentro del fútbol siempre a dado de que hablar, adjetivos relacionados con violencia y desorden son los favoritos para calificar a este tipo de grupos, algunos estarán a favor y otros en contra, pero sin duda estos son los que le ponen otro sabor a los cotejos clásicos. Jornadas pasadas en el fútbol mexicano han sido marco de la violencia que pueden generar estos grupos de apoyo llamados barras, el fútbol mexicano al paso de los años se a vuelto mas pasional e imitante de la euforia barrista de Argentina, y es aquí donde intento entender este grado de pasión futbolístico para generar una justificación para este tipo de aficionados.
No quiero caer en la típica idea estereotipada que los comentaristas y cronistas deportivos realizan al ver este tipo de sucesos, en donde esta clase de fanático se transforma en una amenaza al verdadero aficionado, calificativos de inadaptados, irracionales, delincuentes, drogadictos y alcohólicos son algunos de los mas usados en las narraciones de este tipo de hechos. Como lo hecho por Televisa deportes en donde cada vez que dos barras se enfrentan demuestran su molestia a la existencia de estos grupos, en vez de analizarlos y mencionar algún tipo de solución.
Es esta parte la que me remonta a la idea social que se tiene de la época de la conquista, como todos los mexicanos se sientes ofendidos y lastimados con este tema, pero al igual que en el tema de las barras, queremos echarle la culpa al sector extranjero de los errores que cometemos. A los españoles se les culpa de haber traído las enfermedades y a los argentinos se les culpa de haber traído las barras arrastrando.

COMPORTAMIENTO BARRISTA
En este análisis del comportamiento barrista bien podríamos argumentar esta conducta como una insistencia del fanatismo en donde el fútbol y su entorno se transforman en el espacio indicado para invertir esa energía pasional de libertad que nos aleja de la vida cotidiana y los problemas sociales que nos embargan.
Y es que mi intención no es defender este tipo de actos y conductas, pero si debemos de intentar entender el porque de este tipo de comportamientos violentos. El problema aquí es que la idea del fenómeno barra fue mal interpretada, en vez de ser unos imitadores del “aguante” termino que surgió a principios de los 80s y que va de la mano con acciones de violencia y desorden. Pablo Alabarces nos regala un esquema de afición en su libro “Crónicas del aguante” en el cual reparte a la “Hinchada” de esta manera: en el núcleo encontramos al sector barra, seguido de la parte de hinchas militantes y al final encontramos a los espectadores que son personas que acuden irregularmente al estadio. Y como nos podemos dar cuenta la parte central de este esquema es la que preocupa a los demás. Pero es esta parte la mas fiel al equipo y mantienen una ideología.



AFICIÓN MEXICANA
Pablo Alabarces dividió a la sociedad argentina dependiendo al equipo que le iban como ejemplos podemos ver que los hinchas del Boca Juniors son en su mayoría de clase baja mientras que los hinchas del River Plate son de clase alta, esta idea de fragmentación social la retomó Roger Magazine para aplicarla al fútbol mexicano.
En el caso barrista mexicano retomaremos la idea que aplica Roger Magazine y muestra en su libro “Disordering Urban Sociality”, en donde divide a la sociedad de la Ciudad de México en los 4 clubes conocidos como los “equipos nacionales”. Roger identifica a cada sector social con un club específico de estos cuatro. Para Magazine irle al América es apoyar y alinearse a los grupos elites y a sus proyectos de país de mano del mercado libre global, así que esto es seguir a los poderosos. Irle al club Guadalajara es seguir con la idea del nacionalismo ya que es el único club en México que cuenta con puros jugadores mexicanos, además de estar en un estado donde el tequila y el mariachi identifican aun mas al mexicano y ayudan a ejemplifican aun mas este ideal de autonomía nacional, idea que también menciona el antropólogo Dr. Andrés Fábregas en su libro “Lo Sagrado del Rebaño” donde también remarca el simbolismo y la mexicanidad que representa este club. Irle a los Pumas de la UNAM es seguir con una filosofía de puros jóvenes, por lo mismo sus aficionados en mayoría son jóvenes también y se tiene la idea de estar menos viciados e influenciados por la corrupción, son mas racionales y democráticos, llenos de objetividad. Por ultimo tenemos a los hinchas del Cruz Azul equipo el cual se le relaciona con esta parte social llena de valores e identidad obrera y trabajadora, la cual mantiene también una parte nacionalista al ser una de las cooperativas con mayor éxito en el país. es por esto que el Guadalajara y el Cruz Azul tienen como acérrimo rival al América, ya que sus ideales chocan en la cancha.
En las batallas entre barras mexicanas siempre es de honor quitarle a los rivales su playera del equipo al que le van, este acto lo podemos vincular con las guerras que existen entre las casas estudiantiles como el Instituto Politecnico Nacional y la Universidad Nacional Autónoma de México y sus grupos de porros, en donde cada trifulca tiene como trofeo el jersey de la otra institución, prenda de guerra que es un orgullo portar en las fiestas que realiza cada grupo. Entonces este fenómeno tiene una similitud con el barrista en donde el robo de los trapos, los bombos y playeras se vuelven un trofeo de guerra.

CASO CRUZ AZUL
Y es así como con estas ideas me quiero adentrar únicamente en los aficionados cementeros, y hablando de barras mi curiosidad me hizo preguntarme lo siguiente, por que será que el Cruz Azul no cuenta con una barra que sea realmente representativa y numerosa? Algo del estilo de la Rebel de los Pumas de la UNAM donde se han caracterizado por su “aguante” e imponen respeto en cada plaza que visitan y no se diga en su estadio o la Monumental de las Águilas del América la cual es la antagónica de la Rebel y se podría decir que la segunda en numero y fuerza física así como en convocatoria. Mi pregunta me hizo observar a los diferentes grupos de aficionados que posee el Cruz Azul y me tope con una afición fragmentada de esta manera, en el estadio azul existen diferentes sectores donde se concentran los distintos aficionados, de la puerta 23 a la 2 están todos los trabajadores cooperativistas del club, en la puerta 3 esta el sector de prensa y alrededor de ellos los boletos ya esta a la venta, la porra visitante se encuentra de la 17 a la 21, de la 11 a la 16 existen partes donde también encontramos a cooperativistas o trabajadores de la cementera así como invitados de jugadores y alrededor de ellos boletos en venta. el único sector designado a las porras locales es de la puerta 5 a la 10.
En general toda la afición cementera es muy tranquila y por lo general no existen conatos de bronca dentro del estadio cosa que también al hacer mis entrevistas me recalcaban mis informantes al vivir en un ambiente familiar y sano dentro del estadio. Pero dentro de los grupos de seguidores cementeros, lo que mas se asemeja a una barra es la llamada “Sangre” la cual esta repleta de miembros jóvenes que cada día intentan hacer crecer este tipo de afición a toda costa, no importando que sus boletos los tengan que costear algunas veces a precio de taquilla.
Dice “Leonel” miembro de la Sangre: ” pues si hay mas facilidades pero los boletos los llegamos a pagar hasta en 100 varos (precio regular de taquilla)”
Siendo este punto algo diferente a lo que las porras de Pumas y América pagan por sus entradas, las cuales llegan a costar hasta 50 pesos por partido dependiendo el rival y lo conocido que seas dentro de la barra. Con esto vemos la postura de la directiva cruzazulina, la cual de ninguna manera permitirá tener un sector de aficionados que puedan crear situaciones de conflicto. Hasta la fecha se ha tolerado a la “Sangre” y se le han otorgado ciertas facilidades para que sigan apoyando al conjunto cementero, pero no se le ha dejado crecer como una clásica barra. ¿Porque? Por el simple hecho que me dieron todos los aficionados no pertenecientes a la sangre, “el estadio azul, es familiar”.
Y mientras la directiva celeste se dedica a proteger sus creencias en lo que a su afición se refiere, deberíamos de analizar este tipo de postura, ya que no es un secreto el que la afición celeste a disminuido con el paso de los años, y en las ultimas temporadas uno de los grupos que ha sido fiel a los altibajos cementeros ha sido precisamente la Sangre. Un ejemplo dentro del balompié nacional insisto es la incansable Rebel, la cual durante ya varios años a sido el grupo de aficionados que se ha dedicado a llenar el estadio olímpico.
Pero en este análisis concluí que esa no es la imagen que la directiva celeste desea exhibir a sus seguidores, claro, en la ideología de un ambiente familiar, lleno de armonía y paz, no se permiten los desmanes ni conflictos de cualquier magnitud.
Abordé el caso de Cruz Azul porque debo de confesar ser fiel seguidor de este equipo, pero todo el trabajo que realice en el estadio para obtener información me hacia ver a la barra celeste de una manera distinta a la que pensaba.
El partido contra Veracruz fue el que me abrió los ojos y me hizo ver la manera en que se comporta esta barra cementera. Todo parecía que seria un partido normal, con el estadio medio vacío y enfrente un rival a modo para mi equipo. Llegué un poco tarde porque fue el día en que adquirí mi grabadora para poder realizar entrevistas cortas. Me quede analizando el entorno y me di cuenta que comenzaban a existir pequeños conatos de bronca entre los aficionados de mi equipo y los del Veracruz. No hice caso y comencé a realizar mis entrevistas.
Cada entrevistado de la barra La Sangre me decepcionaba mas de lo que yo creía que era esa barra y mientras me encontraba desepcionandome mas, observe como un grupo de adolescentes corrían en dirección a la puerta 7, no me quede con las ganas y los seguí, el motivo era una bronca con la porra contraria, los policías hicieron una valla alrededor de los jarochos. De repente una botella de cerveza voló por los cielos en dirección a la porra visitante y con esta acción no se hicieron esperar las respuestas, y fue así como comenzó la guerra de las botellas en donde me comencé a alejar ya que una cayó cerca de mi.
Ya mas alejado me di cuenta que un aficionado del Veracruz había “picado” a un integrante de la Sangre, quise entrevistar a sus amigos pero ninguno cedió a contestar preguntas, después me acerque a un personaje curioso al cual todos se le acercaban, lo entreviste y se hacia llamar el “Deca” y también se negó a contestar preguntas acerca del atentado. Los medios se acercaron buscando la nota, pero toda esa información no se mencionó.
En el partido contra Pumas fue algo similar, hubo problemas y conatos de bronca, entonces cuando caminé hacia otra puerta en el camino encontré a varios aficionados de los pumas a los cuales regrese y les decía que no pasaran por la porra de Cruz Azul ya que los estaban golpeando, algunos hicieron caso y otros no, los que no se quitaban la playera o se las quitaban los de la Sangre.
Me sentí muy desilusionado al ver que la barra que yo pensé que era diferente a las demás debido a que representan a un equipo que es respetado y es conocido por ser familiar, no era mas que una imitadora mas del famoso aguante argentino. Aparte varios integrantes de esta porra no conocen el significado de los símbolos que usa la misma barra a la que pertenecen, lo que me hace pensar que estar en una barra no es mas que una forma mas de echar “desmadre”, que triste es ver que ni siquiera saben lo que estan haciendo ni porque.

IDEAS
Así toda esta imitación de violencia y pasión se debería de organizar y adoptar una idea de festejo donde cada quien tiene sus preferencias pero al fin de cuentas es una fiesta. Pero para que esto suceda las directivas de cada club deberían de tener mas comunicación con los dirigentes de las barras para ayudarse mutuamente, la directiva no quiere desorden ni violencia, pero los fanáticos quieren apoyar a su equipo y ser escuchados, por estas razones deben de existir acuerdos en la organización, pero al parecer todos piensan que entre mas policías mayor seguridad existe.
Tenemos una forma de vida muy diferente a la de Argentina, nuestra cultura y costumbres son totalmente diferentes. ¿Porque querer ser iguales a ellos en pasión? y no es que no tengamos el mismo grado de amor y sentimiento hacia nuestros equipos de fútbol, simplemente nuestra manera de expresarlo y vivirlo es totalmente diferente o por lo menos debería de serlo, pero al escuchar las palabras desorden y violencia nos sentimos atraídos. Definitivamente necesitamos organización, para no llegar al punto que viven los argentinos, en donde esta pasión fanática ha cobrado mas de doscientas vidas.

Por último quiero hacer una comparación entre los libros que leí y la experiencia que tuve al hacer mi investigación, existen cosas que concuerdan como este grado pasional hacia el equipo al que se va a apoyar, pero en el caso de México me di cuenta que la moda se impone a la ideología, realmente no existe una identificación total con la manera de pensar de cada club con la manera en que piensan las barras. La similitud que existe en la pasión la podríamos clasificar en pasión por el club y pasión por la barra, los hinchas argentinos tienen una mayor identificación con la ideología del club y por ende surgen sus barras, en México este fanatismo lo podemos ver mas directo hacia la barra, es como ser hincha de la barra y no del club, el club pasa a segundo plano, la barra es primero y el club podría ser el pretexto para juntarse nada mas.También las barras argentinas tienen una mayor organización y utilizan símbolos que los representan, mientras que las mexicanas llega a portar estos símbolos de los cuales no conocen su origen y significado. Definitivamente hay mucho que hacer por el futbol mexicano para rescatarlo de ser imitadores y poder ser originales.
1 respuesta hasta el momento ↓
Futbol Argentino Mexicano y espanol » FACTOR BARRA // Mayo 5, 2008 a 5:37 am |
[...] BARRA May 4, 2008 – 10:36 pm | El futbolero Escribio un articulo buenisimo hoyAqui hay un pedazo del articuloJornadas pasadas en el fútbol [...]
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